viernes, 4 de marzo de 2011

K

Fue hace casi dos años cuando pasó todo. Sin saberlo fuiste entrando a mi esfera, yo "envideándome" si todo el cortejo e interés de hablar conmigo eran solo impresiones mías, no lo podía creer. Nuestros destinos se cruzaron y empezó una de las épocas más felices de mi vida: aprendí de tu frescura, de tu verraquera, de cómo salías adelante y, a pesar de los embates que te trajera el día a día, volvías levantarte con una sonrisa... Recuerdo también tus carcajadas, el cómo te reías de mis chistes bobos o negros, de cómo me abrazabas al dormir. 

Me fui en el momento que más lo necesitabas, en el momento que más te necesitaba... Lejos quedó nuestro viaje a Medellín, las palabras de ternura y aliento en cada momento crítico, tus besos mientras mirábamos alguna peli de Wong Kar-Wai... 

Por todo ello, lo siento, ahora resarciré ese error y permaneceré en tu esfera, hasta que digas lo contrario... Siempre serás "La Hija del fletero": el solo de guitarra gritaba por tu partida.


 "La Hija del Fletero"

PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA


La hija del fletero, linda infinita
Volvió a Madrid, donde parece que es feliz
 
Ese día me mando al descenso
Recuerdo como su mirada me volteó...
 
Pero dos que se quieren, se dicen cualquier cosa
¡Ay! si pudieras recordar sin rencor...

En mi buzón hay un par de cartas suyas
Fueron juntándose y no tengo el valor...
 
Todavía su amor me descargas
(nunca tuvo amigos en conjunto junto a mi)
 
Pero a los ciegos no les gustan los sordos
Y un corazón no se endurece porque sí
 
No calentás la misma cama por dos noches
Me reclamaba y no la quise oír
 
Hice de todo por impresionarla
Y dejé huérfano todo su penar...
 
No me gustó como nos despedimos...
Daban sus labios rocío y no bebí
Sopa de almejas es todo lo que como
(siempre fui menos que mi reputación)



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